Autores: todos los estudiantes de la carrera
Publicado por Cecilia Herrera Delisle
A Santiago..
En
la tierra que hoy llamamos Santiago de Cuba, antes de 1492 ser un veinteañero
era ser un viejo. Después de tal fecha esa condición de adultez descendió
todavía más, gracias al bárbaro contacto de la conquista española, hija de la
aun más bárbara civilización occidental. Los aborígenes que por suerte y
desgracia estuvieron aquí entonces, murieron por bandadas, despeñados, tragados
por los bosques, podridos en los riachuelos, comidos por los carroñeros. Como
diría Neruda: Cuba, te subieron al potro, te cortaron la cara, te violaron, y
los huesitos de tus hijos se los disputaron los cangrejos.
Cinco
siglos nos separan apenas de los destellos rústicos de lo que se erigiría en el
horizonte de la conquista bajo la mirada de Santiago Apóstol. Cinco siglos en
los que la historia movió pesadamente
sus piezas para perpetuar el elixir de una cubanía inédita.
