Por: Roxana Romero, Dayana Romero y Yordano Ganem
No hemos tenido ningún
problema con la justicia, os juramos. No hay ley alguna que hayamos violado o
mandamiento incumplido, os juramos también. Pero hay una ley que nos preocupa
mucho, porque de ella se habla constantemente, porque es tópico invariable en
el Parlamento y porque las cifras de lo que puede contribuir al crecimiento
económico de nuestro país son alarmantes: la magnánima Ley de Inversión
Extranjeras. Cierto es que sobre tamaña cuestión nadie ha pedido consulta, pero
todos tenemos preguntas.

Presentémosla
como amerita…
La Ley de Inversión Extranjera (LIE)
constituye una necesidad para poner en práctica el programa de actualización
del modelo económico y social cubano, con miras al desarrollo del país.
Vinculada con los Lineamientos aprobados por el Sexto Congreso del Partido,
específicamente entre los números 89 y 100, la normativa jurídica responde a la
urgencia de continuar propiciando la participación del capital extranjero como
complemento del esfuerzo inversionista nacional. Sus detalles, aparecen recogidos en el propio
texto de la Ley de la Inversión Extranjera, en su Capítulo 1 Del Objeto y Contenido, artículo 1.3.