Texto y fotos:
Ailín Viltre Nuviola y Roxana Romero Rodríguez
Las primeras horas
del domingo llegan con la novedad de un viaje, no fuera de la provincia y mucho
menos del país. El recorrido, esta vez, sería hasta la finca de Emeregildo
Rosabal Palomo, Gildito para familiares y amigos; uno de los beneficiarios del
Decreto-Ley 259 de 2008, relativo a la entrega de tierras en usufructo.
Tras largas horas
de espera, suena un claxon, al fin llegaba el vehículo que nos llevaría hasta
El Dagame, dos kilómetros monte adentro desde la carretera de Chile, en el
municipio santiaguero de San Luis.
La ausencia del
color verde – que a causa de la sequía se va tornando habitual- caracterizaba
el desolador panorama; atenuado solo por la entusiasta bienvenida que nos diera
la familia del usufructuario, acompañada
de una sonrisa y un “buchito” de café.