Casi comienza el año 2016, y el mundo nunca
pareció estar más a la deriva: fundamentalistas, terroristas, guerras, hombres
se siguen uniendo bajo el único interés común de destruir o llevar a la
extinción el planeta.
Así mientras las sociedades occidentales se
debaten en torno a cómo va quedar repartido el gran pastel que es la Tierra…
irremediable ante los ojos de todos, Yemen arde; Mali acumula más cadáveres,
mientras Irak y Afganistán se extinguen transformados en el nuevo escenario
bélico de los juegos de comando americanos.
